Gestión de la Integridad de Tuberías de Williams

Williams le brinda el siguiente resumen de nuestro Plan de Gestión de la Integridad de Tuberías (PGI) que identifica procedimientos de seguridad adicionales que implementamos en gasoductos de transmisión en áreas de alta consecuencia. Las áreas de alta consecuencia son aquellas zonas en las que un derrame de una tubería podría tener impactos adversos significativos:

  • Gasoductos de transmisión: zonas con población.
  • Tuberías de transmisión de líquidos: zonas con población, el medio ambiente y/o navegación comercial.

Nuestro objetivo es hacer funcionar un sistema de tuberías de tal manera que no existan efectos adversos en los empleados, en el medio ambiente, en el público o en nuestros clientes. La filosofía de la excelencia operativa define el objetivo: cero lesiones, cero accidentes y cero derrames.

El PGI nos brinda un método de mejora de la seguridad de los sistemas de tuberías y nos permite asignar recursos de manera efectiva para lograr los siguientes objetivos:

  • Identificar y analizar los eventos reales y posibles que puedan causar incidentes en las tuberías.
  • Brindar un medio integral e integrado de evaluación y comparación del espectro de riesgos y de actividades de reducción de riesgos disponibles.
  • Brindar un método estructurado e integral para seleccionar e implementar actividades de reducción de riesgos.
  • Asegurar que la compañía trabaje con empleados calificados y con el entrenamiento adecuado, ya sean propios o de terceros, para asegurar la gestión de riesgos y la integridad de las tuberías.
  • Establecer y controlar un sistema de desempeño con el objetivo de lograr mejoras continuas.
  • Desarrollar las mejores prácticas para garantizar la integridad de las tuberías.

El PGI describe procesos que Williams usa para evaluar y gestionar los riesgos asociados con la operación de sistemas de tuberías de transporte de líquidos peligrosos, para reducir la cantidad de incidentes y sus efectos adversos. El objetivo de este programa es cumplir con los requisitos de los programas de gestión de la integridad de conformidad con el Capítulo 49 CFR 195.452 y 192, Subsección O, de las disposiciones federales y estatales de seguridad para tuberías de Luisiana, Nueva York y Texas.

Procesos del plan

El PGI brinda una guía para completar las siguientes actividades requeridas:

  1. Identificar todos los segmentos con áreas de alta consecuencia (segmentos cubiertos).
  2. Desarrollar un plan de evaluación base para los segmentos cubiertos.
  3. Identificar amenazas posibles a los segmentos cubiertos.
  4. Realizar evaluaciones de integridad de las tuberías.
  5. Remediar problemas descubiertos durante la evaluación de integridad.
  6. Reevaluar de manera continua los segmentos cubiertos.
  7. Realizar análisis que permitan identificar medidas preventivas y atenuantes para proteger los segmentos cubiertos.
  8. Identificar y controlar las medidas de desempeño para evaluar si la gestión de la integridad del programa es efectiva.
  9. Conservar los registros del programa de integridad requeridos.
  10. Gestionar los cambios.
  11. Implementar procesos de control de calidad.
  12. Desarrollar un plan de comunicaciones.
  13. Proporcionar una copia de un programa de gestión de la integridad de un operador a una autoridad federal o estatal conforme a lo requerido o ante una solicitud.
  14. Asegurar que cada evaluación de integridad se realice de tal manera que minimice los riesgos ambientales y de seguridad.

Principios rectores

Los siguientes principios rectores se utilizaron para el desarrollo del PGI de tuberías de Williams:

  1. La integridad se debe incorporar en los sistemas de tuberías desde la planificación, diseño y construcciones iniciales.
    La gestión de la integridad de una tubería comienza con el buen diseño y construcción de las tuberías. Dado que estos estándares y guías se aplican al diseño de una tubería, el diseñador debe considerar el área que atraviesa la tubería y los posibles impactos que pueda tener en esa área y en la gente que reside en las zonas cercanas. Las nuevas construcciones no son objeto de este programa, pero las especificaciones de diseño y las condiciones conforme a obra de las tuberías brindan información base muy importante para el PGI.
  2. La integridad del sistema debe construirse con personal calificado con procesos definidos para operar las instalaciones que reciben mantenimiento.
    La integridad de la instalación física es solo una parte de todo el sistema que le permite a Williams reducir la cantidad de incidentes y los efectos adversos de los errores e incidentes. El sistema completo también incluye a los empleados de Williams y a los recursos de terceros, quienes operarán las instalaciones y usarán los procesos de trabajo.
  3. El programa de gestión de la integridad debe ser flexible.
    El PGI está personalizado para admitir las condiciones únicas de los sistemas de tuberías. Williams evaluará y modificará con frecuencia el PGI para incluir los cambios en el diseño y funcionamiento de las tuberías, los cambios en el entorno en el cual opera el sistema, la nueva información operativa y otra información relacionada con la integridad. Se requiere una evaluación periódica para asegurar que el programa saque el máximo provecho de las tecnologías mejoradas, se mantenga integrado con las prácticas laborales de Williams y admita con efectividad los objetivos de integridad. Williams tiene varias opciones disponibles para evaluar los riesgos:
  • Se pueden cambiar los componentes de la instalación o del sistema.
  • Se puede brindar capacitación adicional a las personas que operan el sistema.
  • Se pueden modificar los procesos o procedimientos.
  • Se puede usar una combinación de acciones que tendrá el mayor impacto en la gestión y reducción de riesgos.
  1. La integración de la información debe ser un componente clave para gestionar la integridad del sistema.
    Un elemento clave del PGI es la integración de toda la información disponible en el proceso de toma de decisiones. La información que puede tener un impacto en el entendimiento de un operador de los riesgos importantes de un sistema de tuberías proviene de una gran variedad de fuentes. Al integrar toda la información disponible, Williams puede determinar en qué parte los riesgos de un incidente son mayores y tomar decisiones prudentes para reducir los riesgos.
  2. Preparar y realizar una evaluación de riesgos debe ser un elemento clave en la gestión de la integridad de un sistema de tuberías.
    La evaluación de riesgos es un proceso analítico mediante el cual Williams determina los tipos de eventos o condiciones adversos que puedan tener un impacto en la integridad de las tuberías, la probabilidad de que esos eventos o condiciones lleven a una pérdida de integridad, y de qué índole o gravedad son las consecuencias que puedan ocurrir después de una falla. Este proceso analítico involucra la integración y el análisis del diseño, construcción, funcionamiento, mantenimiento, prueba y otra información acerca del sistema de tuberías. Las evaluaciones de riesgos pueden tener diferentes alcances, constar de varios niveles de detalle y usar diferentes métodos. No obstante, el objetivo final de la evaluación de riesgos es identificar y priorizar los riesgos más importantes para que Williams pueda tomar decisiones correctas sobre estos problemas.
  3. La evaluación de riesgos para la integridad de tuberías debe ser un proceso continuo.
    El análisis de riesgos en un sistema de tuberías es un proceso repetitivo. Periódicamente, Williams recolectará información adicional y detalles de la experiencia de funcionamiento del sistema, y tendrá presente esta información para comprender los riesgos del sistema. El plan de integridad se ajustará según corresponda luego del análisis de la importancia y relevancia de esta información adicional. Este cambio podría dar como resultado la necesidad de realizar ajustes en los métodos o frecuencia de inspección, o podría generar modificaciones adicionales al sistema de tuberías, a raíz de los resultados obtenidos. Williams establecerá medidas y objetivos específicos para controlar las mejoras en integridad y evaluar la necesidad de cambios adicionales.
  4. Se deben evaluar y usar las nuevas tecnologías, según sea conveniente.
    Periódicamente, Williams evaluará las características de las nuevas tecnologías y técnicas que puedan brindar un entendimiento mejorado acerca de las condiciones de las tuberías u oportunidades nuevas para reducir los riesgos. El conocimiento sobre qué elementos están disponibles y efectivos le permitirá a Williams aplicar las tecnologías o técnicas más adecuadas a un riesgo específico para encarar de la mejor manera posible los impactos potenciales.
  5. Es necesario evaluar la integridad del sistema de tuberías y de los programas de gestión de la integridad de manera regular.
    Periódicamente, Williams realizará inspecciones internas para asegurar la efectividad del programa de gestión de la integridad en relación con los objetivos que se haya propuesto. Se utilizarán medidas de desempeño para evaluar la efectividad del programa, para identificar las oportunidades de mejoras o para poner el acento en algunas cuestiones. Asimismo, el Departamento de Seguridad de Tuberías realizará inspecciones periódicas de los programas de gestión de la integridad para Williams a través de su personal a cargo.